Jan 26, 2026 7:30 AM
La investigación apunta al hijo del director de una empresa que trabajó con el gobierno de EE.UU. en la gestión de criptomonedas incautadas.
Un escándalo de alto voltaje estalló en Estados Unidos y dejó expuesta una de las zonas más sensibles del cruce entre el Estado y el mundo cripto. John Daghita, conocido en internet como "Lick", aparece señalado como el principal responsable de un presunto robo de más de 40 millones de dólares en criptomonedas que estaban bajo custodia gubernamental.
El dato que agrava la situación es el vínculo familiar detrás del caso. El padre de Daghita dirige CMDSS, una empresa tecnológica de Virginia que en 2024 consiguió un contrato para colaborar con el Servicio de Alguaciles de EE.UU. en la administración y venta de activos digitales incautados. Esa cercanía habría abierto la puerta a accesos que, según los investigadores, resultaron clave para la maniobra.
Aunque todavía no está claro cómo se concretó el desvío de fondos, análisis en la blockchain permitieron seguir el rastro de al menos 23 millones de dólares hacia una sola billetera. Ese mismo recorrido conecta con operaciones sospechosas que, en conjunto, superarían los 90 millones de dólares y abarcan movimientos realizados entre 2024 y finales de 2025.
Cuando el caso empezó a tomar estado público, CMDSS optó por el silencio. La empresa borró sus cuentas en redes sociales y limpió su sitio web de información sobre empleados y estructura interna. En contraste, Daghita continuó activo en Telegram, donde llegó a exhibir bienes asociados al dinero investigado e incluso interactuó con direcciones que ya estaban bajo observación. Luego cambió nombres y datos visibles en sus perfiles, lo que complicó aún más el seguimiento de los fondos.
La situación generó ruido en Washington. CMDSS mantiene contratos vigentes con organismos de peso como el Departamento de Defensa y el Departamento de Justicia, lo que disparó preguntas incómodas sobre los controles internos y el nivel de acceso que pudo existir antes de que el escándalo saliera a la luz.
Especialistas y analistas reclaman auditorías a fondo y mayor transparencia para determinar el alcance real del daño. El caso vuelve a marcar una falla recurrente en la custodia de criptoactivos: no siempre el problema está en la tecnología, sino en las personas que manejan los accesos.
Mientras la investigación sigue su curso, el episodio ya se ubica entre los golpes más fuertes sufridos por activos digitales administrados por el Estado estadounidense. Un recordatorio de que, aun con contratos y protocolos, el factor humano puede desatar un problema de millones.
*
Los contenidos presentados en este artículo tienen fines exclusivamente informativos y no deben interpretarse como asesoramiento fiscal, recomendación de inversión ni de uso de las herramientas mencionadas. Cripto247 no asume responsabilidad por los resultados derivados de su utilización y/o aplicación y recomienda a los lectores realizar su propia investigación antes de tomar decisiones y acciones financieras, impositivas y de inversión.
*
Comments
Powered by RoundtableBuilt on infrastructure designed for real-time media. Learn more at RTB.io.© Roundtable 2026. By using this site you agree to the Terms of Use and Privacy Policy



