
Bitcoin arrancó el viernes con un nuevo movimiento alcista en un mercado cripto que sigue dominado por la volatilidad. La principal criptomoneda subió desde un mínimo cercano a los USD 85.200 hasta la zona de los USD 88.000 en apenas cinco horas, en una reacción directa a la decisión del Banco de Japón de subir las tasas de interés a su nivel más alto en tres décadas.
El movimiento se dio en un contexto particular: fue la cuarta suba semanal de más de 2% para bitcoin, aunque, como ocurrió en las anteriores, el impulso mostró señales de agotamiento rápido. La dinámica del precio recuerda a los tramos laterales y erráticos que caracterizaron a mercados bajistas anteriores, con repuntes intensos pero de corta duración.
Japón, tasas y activos de riesgo
La suba de tasas del Banco de Japón suele interpretarse como un factor negativo para los activos de riesgo. El razonamiento es conocido: un yen más caro para financiar operaciones puede acelerar el desarme del carry trade, una estrategia en la que los inversores toman deuda en yenes a bajo costo para posicionarse en activos con mayor rendimiento, como bonos estadounidenses, acciones o criptomonedas.
Sin embargo, en esta ocasión el mercado pareció haber descontado el anuncio. Durante el mismo lapso en el que bitcoin avanzó con fuerza, los futuros del Nasdaq 100 subieron 0.62%, mientras que el yen se debilitó. El comportamiento sugiere que no hubo una salida masiva hacia la moneda japonesa ni un repliegue generalizado del apetito por riesgo.
Futuros y señales desde los derivados
El impulso de bitcoin estuvo respaldado por el mercado de derivados. El interés abierto creció más rápido que el precio, una señal de que el movimiento estuvo impulsado por nuevas posiciones largas apalancadas y no por cierres de posiciones cortas.
Además, la tasa de financiamiento agregada de bitcoin en los principales exchanges trepó hasta 0.085%, el nivel más alto desde el 21 de noviembre, luego de haber sido negativa en varias ocasiones durante las últimas cuatro semanas, según datos de Coinalyze. Un funding positivo suele interpretarse como un sesgo alcista, ya que los traders en largo pagan una comisión a quienes están en corto.
El indicador de largo/corto también mostró una inclinación favorable a los compradores: en las últimas cuatro horas, el 66% de las cuentas operó con posiciones largas en bitcoin.
Altcoins, con un tono más débil
El optimismo no se trasladó con la misma fuerza al resto del mercado. En las principales altcoins, los datos de derivados mostraron señales de cautela. El interés abierto en SOL y XRP cayó 4.4% y 2.6%, respectivamente, pese a movimientos de precio inferiores a 1%, lo que sugiere que los traders de futuros están reduciendo exposición a activos más especulativos.
En el caso de Cardano, el token NIGHT mostró una tasa de financiamiento fuertemente negativa, en torno a -0.1987%, reflejando una clara preferencia por posiciones en corto.
En conjunto, el mercado cripto vuelve a mostrar una combinación conocida: reacciones rápidas a eventos macroeconómicos, protagonismo de bitcoin y un apetito selectivo por riesgo, mientras los operadores siguen atentos a señales más firmes que confirmen si estos rallies pueden sostenerse o si se trata, una vez más, de movimientos transitorios dentro de un entorno inestable.


