
Bitcoin entró en territorio bajista después de desplomarse más de 30% desde su máximo histórico de 126.000 dólares hasta la zona de 82.000, en medio de fuertes tensiones de liquidez que golpearon a los principales activos de riesgo.
La corrección encendió nuevas discusiones entre analistas e inversores: ¿puede darse un rebote antes de que termine el año?
La liquidez, en el centro del derrumbe
El movimiento descendente coincidió con una ola de retiros en productos institucionales. Los proveedores de ETF, que hoy concentran una parte clave de la liquidez del mercado, registraron salidas superiores a 19.000 millones de dólares sólo en octubre, a lo que se sumaron nuevas liquidaciones durante noviembre. La combinación elevó la presión vendedora y profundizó el retroceso.
A este escenario se sumó el impacto de acciones fiscales de Estados Unidos, que redujeron aún más la disponibilidad de liquidez para los activos de riesgo. Para Arthur Hayes, cofundador de BitMEX, el panorama no cambiará hasta que la Reserva Federal reaccione:
“La liquidez macro es veneno en este momento, pero los vendedores eventualmente se quedarán sin munición. Sólo hay que esperar a que la Fed reinicie el motor de liquidez. El repunte del cuarto trimestre podría sorprender”.
El peso sobre el mercado y el rol de los hodlers
La caída no se limitó a Bitcoin: Ethereum y otros sectores del ecosistema también sintieron la presión, aunque el golpe principal quedó concentrado en la criptomoneda líder. Aun así, los datos on-chain muestran señales diferentes a las de otros ciclos: los tenedores de largo plazo están capitulando menos y reduciendo su actividad de venta, algo que en ciclos anteriores actuó como antesala de un piso de mercado.
El comportamiento está alimentando una cuota de optimismo entre algunos analistas. Raoul Pal, CEO de Real Vision, lo resumió así:
“Bitcoin está siguiendo el ciclo de liquidez. Todos los análogos históricos apuntan a un giro explosivo una vez que terminen estas liquidaciones forzadas”.
¿Un rebote por liquidez hacia fin de año?
Los antecedentes juegan a favor del escenario alcista. En ciclos previos, los períodos de tensión de liquidez fueron seguidos por repuntes pronunciados una vez despejadas las posiciones apalancadas y agotada la presión de venta de corto plazo.
La combinación de salidas récord en ETFs, caída abrupta del precio y señales de resistencia por parte de los inversores de largo plazo abre la puerta a un posible cambio de tendencia hacia final del año. Aunque el mercado sigue condicionado por factores macro, la historia sugiere que un entorno de liquidez más favorable podría desencadenar la recuperación.
Por ahora, la mirada está puesta en la Reserva Federal y en el ritmo de liquidaciones en el mercado. Si ambos factores se moderan, muchos creen que Bitcoin podría sorprender con un cierre alcista en 2025.
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