
El Banco de España ha dado un paso importante en su camino hacia la adopción de la moneda digital al seleccionar a sus socios para probar la Moneda Digital de Banco Central (CBDC). Tras una convocatoria abierta hace un año, a la que se presentaron 24 candidaturas, el banco central ha anunciado ahora su colaboración con Cecabank, Abanca y Adhara Blockchain. La selección pone de manifiesto el compromiso del banco con la exploración de las fronteras de las finanzas digitales y la potencial transformación del sector bancario.
Cecabank y Abanca, ambas entidades financieras españolas, junto con Adhara Blockchain, con sede en el Reino Unido, representan una mezcla de experiencia local y tecnología blockchain internacional. La combinación es crucial para la incursión del banco en el complejo y cambiante mundo de las monedas digitales. Su papel en el próximo proyecto piloto es una prueba de sus capacidades y de la confianza que el Banco de España deposita en ellos.
Los próximos seis meses serán decisivos, ya que el Banco emprenderá un proyecto piloto de simulación de pagos interbancarios utilizando un CBDC mayorista tokenizado. El proyecto piloto pretende imitar el procesamiento y la liquidación de estos pagos, no sólo con un único CBDC mayorista, sino también intercambiando varios CBDC emitidos por distintos bancos centrales. Este experimento es fundamental para comprender la dinámica de un sistema de moneda digital potencialmente global.
En otra parte del experimento, con la ayuda del consorcio Cecabank-Abanca, la atención se centrará en el uso del CBDC mayorista para liquidar un bono simulado tokenizado. El aspecto del piloto subraya las aplicaciones potenciales de los CBDC más allá de las transacciones financieras básicas, explorando cómo podrían revolucionar otros instrumentos financieros como los bonos.
El enfoque español de la moneda digital, especialmente su programa de CBDC, destaca por su independencia del proyecto más amplio del euro digital, que pretende abarcar todas las economías de la zona del euro. Esta postura independiente refleja el deseo de España de trazar su propio camino en el ámbito de la moneda digital, sin dejar de alinearse con las iniciativas más amplias de la Unión Europea.
La autonomía queda ilustrada por el enfoque proactivo del Ministerio español de Economía y Transformación Digital en la aplicación del Reglamento sobre mercados de criptoactivos de la Unión Europea, que entrará en vigor seis meses antes de la fecha límite fijada por la UE. Esta medida sitúa a España a la cabeza de la regulación de las finanzas digitales en la UE.
A pesar de estos avances, los ciudadanos españoles se muestran reticentes ante el euro digital. Una encuesta reciente reveló que el 65% de los encuestados en España no expresó ningún interés en utilizar el CBDC paneuropeo como complemento de sus métodos de pago habituales.
La falta de entusiasmo sugiere que, si bien el Gobierno y las instituciones financieras están deseosos de avanzar en el espacio de la moneda digital, la adopción y aceptación por el público podría ser más lenta y requerir campañas de educación y concienciación más amplias.
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