Dec 5, 2022 6:16 PM
Updated Feb 15, 2023 6:55 PM
Google se ha convertido en un elemento casi inseparable de la experiencia digital. Desde su aparición y su asentamiento como la forma más rápida y popular de acceso a la información, Google se ha colado en nuestra rutina diaria. Sin embargo, si hay algo que Internet nos ha enseñado es que nada es para siempre.
Todo se encuentra en constante cambio e incluso aquello que parece más sólido puede ver cómo su presencia en el mercado peligra. No hay nada tan grande como para no caer o para que los consumidores no lo cambien por otra cosa. Basta con pensar en los teléfonos móviles que teníamos hace 15 años y que hoy vemos como algo muy obsoleto.
¿Podría el buscador de Google correr la misma suerte? ¿Podría dejar de ser el líder indiscutible de las búsquedas online? ¿Empezarán los usuarios a buscar información en otros lugares?
¿Se convertirá Google en algo del pasado?
Aunque pueda sonar inverosímil, debido al gran dominio que Google ostenta en el mercado actual, lo cierto es que el imperio de Google no se asienta sobre pilares tan robustos como en un primer momento pueda parecer. La propia empresa ya ha admitido que, al menos de manera interna, existen dos potenciales amenazas.
La primera es la migración de las búsquedas de los consumidores más jóvenes a las redes sociales. Actualmente, podemos encontrar una brecha generacional en la manera de buscar online, por lo que la pesadilla de Google parece irse agrandando. El 40% de la Generación Z ya prefiere buscar la información que le interesa directamente en redes sociales como Instagram o TikTok, en gran medida porque prefieren el tipo de referencia que les ofrecen.
La segunda es la Inteligencia Artificial, algo contra lo que Google no es capaz de competir. El éxito viral de herramientas como ChatGPT ha hecho que Google se ponga en alerta. La información se muestra de manera limpia, centralizada y en frases sencillas en vez de mandar al usuario un listado de enlaces en los que pinchar para acceder a ella.
La paradoja creadora
Lo más curioso es que la situación actual de la Inteligencia Artificial debe mucho a Google. El buscador ha dedicado muchos años a conseguir los avances que ha logrado. La propia compañía cuenta ya con su chatbot que usa Inteligencia Artificial y podría igualar lo que los consumidores están viendo, pero si no lo lanza al mundo o no le da mayor peso es por un motivo evidente. Este tipo de herramientas aún no funcionan muy bien como espacio para servir anuncios y la principal fuente de ingresos de Google son los anuncios. Más del 80% de sus ingresos anuales proceden de la publicidad.
A esto hay que añadir que la IA no está a prueba de bombas en cuestiones de reputación, ya que continúan existiendo cuestiones muy complejas. Por ejemplo, las diferencias de género, donde la Inteligencia Artificial suspende. Google no puede permitirse lanzar algo de tal envergadura que termine suponiendo un lastre para su imagen pública, sobre todo en un momento en el que las empresas tecnológicas están cada vez más en el punto de mira.
Comments
Powered by RoundtableBuilt on infrastructure designed for real-time media. Learn more at RTB.io.© Roundtable 2026. By using this site you agree to the Terms of Use and Privacy Policy


