El Banco Central de Brasil (BCB) ha propuesto nuevas normas que podrían cambiar la forma en que la gente utiliza las stablecoins. La propuesta sugiere prohibir que los exchanges de criptomonedas centralizados permitan a los usuarios retirar stablecoins, como Tether (USDT), a billeteras de autocustodia. Los usuarios almacenan sus activos digitales en estas billeteras en lugar de depender de un tercero.
Este plan forma parte de un esfuerzo mayor para regular las criptodivisas, tras una ley aprobada en diciembre de 2022 que otorgó al BCB el control sobre la creación de normas para la criptoindustria. La propuesta define las stablecoins como «tokens denominados en divisas extranjeras» y pretende limitar su uso entre residentes, a pesar de que la ley brasileña ya permite los pagos en divisas extranjeras.
El Banco Central afirma que se trata de adaptar el sistema financiero para manejar activos digitales, garantizando al mismo tiempo la estabilidad de los flujos financieros internacionales. El BCB ha abierto un periodo de consulta pública hasta el 28 de febrero de 2025 para recabar opiniones. Sin embargo, el banco central puede ignorar las opiniones del público y seguir adelante con sus planes.
Si la propuesta se convierte en ley, las criptointercambios en Brasil necesitarán una licencia especial de divisas para ofrecer servicios relacionados con stablecoins. Las normas también establecen que todas las criptoinversiones deben seguir las mismas regulaciones que las inversiones tradicionales, tanto si entran como si salen de Brasil.
Las stablecoins son una parte importante del mercado de criptomonedas de Brasil. Solo en septiembre de 2024, se registraron transacciones de criptomonedas por valor de 4.200 millones de dólares, y las stablecoins representaron el 71,4% de esa cifra, con Tether representando 2.770 millones de dólares.
Estas normas propuestas podrían afectar significativamente a la forma en que las personas y las empresas de Brasil utilizan las stablecoins. Aunque pretenden aportar más seguridad y orden al mercado, también pueden dificultar el libre acceso de los usuarios a sus fondos. La respuesta del público y la decisión final del Banco Central determinarán el futuro de las stablecoins en Brasil.
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