La clase política de España está decidida a involucrarse en el estudio y desarrollo del euro digital, actualmente llevado a cabo por el Banco Central Europeo (BCE). Así lo hizo saber el Congreso con la aprobación multipartidaria -pero no unánime- de una proposición de no ley (PNL) para instar al gobierno a estudiar la aplicación del activo digital como una “moneda pública regional”.
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el Partido Nacionalista Vasco (PNV), Unidas Podemos (UP), Ciudadanos (Cs) y la Izquierda Republicana de Cataluña (ERC) creen que el auge de las criptomonedas en todo el mundo requiere una participación activa del gobierno comandado por Pedro Sánchez. Sin embargo, hubo votos en contra y muchas abstenciones, y se abrió el debate en el Congreso.
Unos 184 diputados se manifestaron a favor de la ley, mientras que 52 se opusieron y 98 prefirieron no votar. El PSOE fue el bloque que más defendió la iniciativa, alegando que el euro digital puede ser un medio de pago universal y seguro que no deje a nadie “desprotegido de la era digital”.
La postura del PSOE apuntó contra las criptomonedas como bitcoin (BTC), ether (ETH) u otras altcoins. Los representantes del partido advirtieron que estos activos “operan desde la sombra” (en referencia a la falta de marcos regulatorios) y defendieron los proyectos encabezados por organismos centralizados.
ElPartido Popular (PP) fue el más crítico contra la PNL, y llamaron a incrementar la educación cripto en el país para que los españoles aprendan a usar activos digitales con seguridad. De hecho, señalaron que así podrían convertir a España en un referente regional de la industria cripto.
Por último, el PP acusó al PSOE de buscar relevancia con el proyecto, y lo llamó “un plan de marketing”. Según el partido, el gobierno puede involucrarse en la evaluación del euro digital voluntariamente como parte de la Unión Europea (UE), sin necesidad de plantear el asunto en el Congreso.
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